Itinerario
VIAJE A TÚNEZ día 1 Ciudad de origen – Túnez
Con tiempo de antelación y la documentación necesaria, preséntate en el aeropuerto para coger tu avión con destino a Túnez. Al aterrizar, te estarán esperando para llevar a cabo el traslado al hotel. Ya instalado en tu alojamiento, podrás tomar un primer contacto con la zona.
VIAJE A TÚNEZ dia 2 al 7 Túnez
Disfruta de tus días en Túnez. Tendrás a tu disposición los servicios y las instalaciones del hotel, además de los tesoros que el destino te ofrece: playas de arena dorada, ruinas arqueológicas de la época romana, fortalezas históricas, arte islámico, mezquitas, zocos, la antigua ciudad de Cártago y mucho más
VIAJE A TÚNEZ día 8 Túnez – Ciudad de origen
Tiempo libre hasta la hora del traslado al aeropuerto para salir en vuelo regular de regreso a nuestro lugar de origen. Llegada y fin del viaje.
Si Túnez ya empieza a llamarte, queremos que lo descubras de verdad. Por eso preparamos una guía para saber qué ver en Túnez, a tu manera, sin prisas, con los sentidos bien despiertos. Este país no se recorre solo con los pies, sino también con el corazón abierto y la curiosidad encendida.
Nos perderemos juntas entre las ruinas de Cartago, donde cada piedra guarda una historia milenaria, y sentiremos la grandeza del anfiteatro de El Djem, que aún hoy resuena con ecos de otras épocas. Caminaremos por las calles llenas de vida de Túnez, Sfax o Hammamet, donde lo moderno y lo ancestral conviven sin esfuerzo. Y cuando creamos que ya lo hemos visto todo, el desierto del Sahara nos invitará a su inmensidad. Allí, en medio de la nada, entenderemos lo que significa el silencio que abraza.
Túnez es un país que no se puede encasillar. Tiene alma árabe, corazón bereber y un ritmo mediterráneo que lo vuelve único. Es el sabor del cuscús compartido, el aroma de los zocos, el canto del muecín al atardecer. Son sus oasis escondidos entre montañas, sus playas de arena dorada que se pierden en el horizonte, y esos pueblos blancos que parecen flotar entre el cielo y la tierra.
Y más allá de los paisajes, está su gente. Hospitalaria, auténtica, cálida. Personas que nos abrirán sus puertas y sus historias, haciéndonos sentir en casa aunque estemos lejos.
Este viaje a Túnez no será simplemente un viaje. Será una oportunidad para reconectar, para dejarnos sorprender y, quién sabe, tal vez para encontrarnos en medio de un lugar que no sabíamos que necesitábamos conocer. ¿Nos acompañas a vivirlo?